Hola! Somos Juli y Diegui.
Ponemos la pava y te contamos un poco de nuestra historia.
CHARCO nació un domingo, mate de por medio, en el departamento que alquilamos con nuestros perros Cocca y Charly, y esa sensación linda de estar en paz.

Hace 12 años que nos acompañamos, muchos de esos años transcurrieron arriba de un auto, recorriendo kilómetros, yendo de acá para allá.
Y ahí nos dimos cuenta de algo: nosotros no llevábamos el mate con nosotros. El mate nos acompañaba.
En los viajes, en las charlas, en los días buenos y en los no tan buenos. Cuando había mucho para contar y cuando simplemente alcanzaba con sentarse al lado del otro.

Y cuando seguimos mirando para atrás,
La casa de la abuela Blanca. La casa de mamá Monique. Una pastafrola o un bizcochuelo en el horno. Una cocina con olor a algo rico.
El mate pasando de mano en mano. Esa sensación de estar cuidado, de poder quedarte un rato más.
Ese “¿pongo la pava?” que muchas veces no significa solamente poner agua a calentar.

Significa: vení.
Quedate un rato.
Hay tiempo para nosotros.
Todas esas memorias tenían algo en común: el ritual de compartir, de acompañarse y de sentirse bien.
Y de eso estamos hechos.
CHARCO nació de esas historias.
Es el mate de la ronda, el de la vereda con amigos, el de una charla que se alarga más de lo pensado. El que va directo de la pava al mate enlozado y que, a veces, te hace quemar los dedos.
Y también nació de Cocca y Charly, nuestros perros, que nos enseñaron a su manera algo que terminó siendo parte de la esencia de CHARCO: que acompañar también es una forma de querer.
Las cosas que tienen raíces necesitan tiempo.
Así como las historias que más queremos, nuestra yerba también se hace despacio.
Porque creemos que para que las cosas se hagan bien, se tienen que hacer despacio y que duren para siempre.

CHARCO nace en la tierra colorada de Misiones, Argentina, más precisamente en 2 de Mayo, donde encontramos una yerba que representa eso que buscábamos desde el principio: una yerba suave, equilibrada, noble y fácil de compartir todos los días.

Tiene 24 meses de estacionamiento natural, un tiempo que permite que sus características se desarrollen de manera equilibrada y que llegue a nosotros con ese perfil suave y liviano que buscamos.
CHARCO es libre de gluten y está elaborada con una selección especial de hojas cuidadosamente elegidas.

Una yerba para compartir, para acompañar y, sobre todo, para quedarte un rato más disfrutando de lo simple.